Breve historia del Archivo.

 

El Archivo Municipal se generó a partir del 25 de julio de 1577, cuando los conquistadores españoles decidieron fundar la villa de Santiago del Saltillo y la documentación de acontecimientos empezó a generarse.

 

En sus inicios, los expedientes que se iban generando, con el cotidiano acontecer de los hechos, se conservaban en un cajón grande de madera. Con el paso de los años fue creciendo y conglomerando más información, por lo que se tuvieron que buscar otras alternativas de resguardo.

Aproximadamente por cuatrocientos años permaneció en un aposento, no siempre el más apropiado tomando en cuenta la validez de estos documentos.

 

Está formado por miles de documentos que tratan un sinfín de asuntos, desde una petición o queja formulada por alguno de los vecinos, al Alcalde, hasta Reales Cédulas enviadas por el rey para dar a conocer sus disposiciones las cuales eran acatadas como ley por sus representantes y vasallos pues eso fueron, por más de 240 años, nuestros antepasados.

 

También se resguardan Testamentos, dictados por los primeros pobladores hasta de vecinos contemporáneos. Hay más de quinientas disposiciones testamentarias en lengua náhuatl, de indios tlaxcaltecas que vinieron del sur a apoyar la conquista a los españoles y formaron un pueblo junto a Saltillo, separándolo únicamente por una calle, la que ahora tiene el nombre de Ignacio Allende.

 

Todos los documentos que forman el Archivo, son testimonios de hechos que acontecieron en la región y fuera de ella: desde la compra de un terreno para casa, corral y huerta, hasta la adquisición de una hacienda con varios ranchos, el denuncio de una mina, o la formación de una sociedad mercantil, minera o agrícola.

Se resguardan los instrumentos legales de compraventa de hombres, mujeres y niños a quienes por su color de piel los catalogaron como esclavos y fueron motivo de esta trata, considerada legal y bien vista en esa época, pero ahora vergonzosa e inhumana, que desde 1810 la abolió el padre de la patria don Miguel Hidalgo y Costilla.

También se resguarda una colección de actas de cabildo desde 1608 hasta nuestros días. En ellas están anotados todos los acuerdos tomados por los miembros del cabildo en sus sesiones respectivas, en el tiempo que han gobernado esta ciudad; hay nombramientos de empleados para vigilar el orden público, la limpieza de la ciudad, la construcción de una escuela, el empedrado o pavimentación de una calle, etcétera.

Fue hasta 1987 cuando el Archivo Municipal se trasladó a donde actualmente se resguarda. El alcalde en turno de aquel año, Carlos de la Peña Ramos, compró el edificio e instaló el acervo en él, engrosando de esta manera el patrimonio municipal y asegurando la conservación de nuestra memoria histórica.